Bueno pues aquí tenéis el siguiente capítulo, como veis nos acercamos poco poco al club...¿qué pasará allí? ¿logrará encontrarlo?
Este capítulo es bastante larguillo y tiene un montón de imágenes, asi que perdonadme si tarda en cargarlo >_< pero ya sabéis que me emociono con las screens y no paro jajaja
También os dejo más abajo la ficha de Violeta, un personaje bastante realista y divertido para mi gusto, que espero que os guste. He metido en el apartado de curiosidades cómo sería su voz, y ya tengo la voz de Alidaen, Valo y Janne así que cualquier día de estos las subo y actualizo sus fichas.
Espero que os guste y sigáis teniendo ganas de más, porque nos vamos acercando a lo interesante *.*
PD 1: Si a alguien le ha quedado curiosidad por saber de qué canción habla Alidaen casi al final del capítulo os dejo este enlace: Jeanette - Porque Te vas
PD 2: ¿Qué os parecen los cambios de look de Ali y Lande? xDD
lunes, 26 de diciembre de 2011
CAPÍTULO V: Un peligroso propósito de Año Nuevo I
(PRIMERA PARTE)
Durante esos dos días había estado leyendo todo tipo de artículos en internet relacionados con los vampiros, y empezado a releer un montón de novelas del estilo. En especial mi favorita siempre había sido “Entrevista con el vampiro”, de Anne Rice.
Y había llegado a la conclusión de que lo que sentía por Valo no era más que una fuerte atracción producida por el poder de su sangre en mis venas.
Me había curado, sí, pero también me había vuelto adicta a él de un modo que no lograba entender. Tanto que había llegado a confundirlo con la persona que amaba realmente, y a la que no podría olvidar ni en cien años. Por eso siempre estaba en medio de todo, incluso en mis propios sueños.
Me sentía bastante culpable, como si estuviese fallándole de algún modo por estar tan centrada en ese músico en vez de en encontrar a Thaerion. Así que me obligué a dejar de pensar en él y centrarme en lo demás.
Finalmente llegó el día de fin de año, y fue la fecha que elegí para ir al antiguo Darkness y tratar de obtener las respuestas que aún me quedaban por resolver.
Si Thaerion llevaba la marca de ese club en su pecho debía haber estado allí, quizás al igual que ese montón de críos hormonados se había enganchado a ese tipo de “emociones fuertes”, y quizás…formaba parte de la lista de jóvenes desaparecidos misteriosamente por culpa de esos vampiros…
No quería ni pensarlo. Prefería creer que se había olvidado de mí después de acostarse conmigo a pensar que había servido como alimento a una de esas criaturas y terminado desangrado en algún baño. Pero si no iba allí y trataba de averiguar algo más nunca sabría la verdad sobre lo ocurrido. Aunque ya sólo quedasen ruinas de lo que habría sido ese club debía ir allí y averiguarlo.
Y estaba segura de que mis propios sueños intentaban guiarme hasta esa respuesta.
(Bridgeport – 31 de Diciembre de 2010)
Música: Let it Snow (Dean Martin)
Aquella noche los chicos de la compañía organizaron una fiesta por todo lo alto, en los que estaban invitados algunos conocidos, familiares y por supuesto todos los miembros de la compañía.
Y para asegurarse de que mi identidad estuviese a salvo, decidieron que durante la fiesta debería hacerme pasar por una prima lejana de Violeta, que había venido de visita durante las Navidades. Una prima lejana y pelirroja… ¡era la primera vez que usaba peluca!
Identidades falsas, bailes a oscuras y alcohol, mucho alcohol. Perfectos para pasar desapercibida y escapar de allí unas horas.
Ángela y Violeta me invitaron a que me uniese a la pre-fiesta, que consistía en reunirse en la habitación de Ángela para vestirnos, beber vino y cotillear sobre los chicos de la compañía antes de cenar. Y yo acepté encantada.
Me sentía bastante mal por lo que estaba a punto de hacer, y supongo que quería recompensarlas de algún modo. Además, necesitaba sentirme refugiada en la alegría de Violeta y la serenidad de Ángela y coger fuerzas para lo que estaba a punto de hacer.
- Toma Alice…- Violeta me tendió un regalo envuelto en una coqueta caja blanca con un lazo rojo - deberíamos habértelo dado el día de Navidad pero al final las cosas se torcieron un poco.
Lo abrí con cuidado, emocionada ante la idea de volver a recibir un regalo de Navidad después de tantos años.
En el interior había un precioso vestido de color rojo, largo hasta los tobillos y de una tela tan suave que se deslizaba como el agua sobre la piel.
- Estabas tan radiante con él que no pudimos aguantarnos – dijo con una sonrisa – el rojo es mi preferido y creo que te sienta fenomenal.
- Muchísimas gracias…- contesté emocionada.
- Es un regalo de las tres, a Bobarie le hubiese encantado estar aquí para ver tu cara pero ya le he dicho que se la contaré con pelos y señales. ¡Tienes que estrenarlo esta noche! ¡Tengo unos zapatos que le van perfectos!
- ¡Es precioso! Pero es demasiado…
- ¡Chist! ¡Ni se te ocurra! En los regalos no importa el precio, sólo el detalle – dijo moviendo el dedo índice arriba y abajo para darme una lección.
Bajé la vista hacia el vestido, y acaricié la prenda como si formase parte de un sueño. Un sueño demasiado caro para mi gusto, pero bueno…
Ángela sonrió con cariño al ver mi reacción, y dejó otra cajita más pequeña sobre la mesa.
- Y este es de los chicos de la compañía – dijo - No es tan bonito…pero es mucho más útil y puedes llevarlo cuando quieras.
Ángela siempre era la más práctica de las tres. Sonreí, y volví a hacer lo mismo para abrirlo.
En su interior había otra caja, esta vez con un nombre extraño y un montón de numeritos.
- Nokia…CFG4500…- murmuré observando el aparatejo…- ¿un móvil?
Violeta se rió al ver mi cara. Ángela fue la que habló.
- No es bueno estar incomunicada, y como de momento no puedes salir de aquí hemos pensado que te gustaría hablar con alguien y que quizás no lo haces porque no tienes privacidad.
O sencillamente porque no tenía a nadie a quien llamar…
- M-muchas gracias.
- Además tiene internet y GPS incorporado – comenzó a decir Violeta - y una cámara de 3 megapíxeles con la que podrás hacerte fotos con los tíos buenorros que conozcas esta noche, y lucir modelito.
Nunca había usado uno, y aquella cosa ni siquiera tenía teclado numérico para poder marcar el teléfono de alguien. Pero tal como había dicho Violeta el detalle es lo que contaba y yo les estaba muy agradecida por todo.
- Me encanta – dije sonriente.
- ¡Y ahora a ponernos guapas! – nos animó Violeta.
Tardamos unas tres horas en vestirnos, peinarnos y maquillarnos, y por primera vez descubrí lo duro que era para una chica depilarse. No por mí, ya que yo nunca había tenido vello en el cuerpo (soy así de rara que le vamos a hacer, ¿o pensabais que las orejas de punta y la piel azul eran lo único?), pero si por Violeta y Ángela, que tuvieron que usar una especie de podadora de césped en miniatura para quitarse los pelos de las piernas.
Era bastante curiosa, pero tenía pinta de doler bastante.
- ¿Vas a llevar puesto ese colgante con el vestido? No pega mucho… - comentó Violeta al ver que no me lo había quitado.
- Suelo llevarlo siempre, no me gusta estar lejos de él durante mucho tiempo.
- Te lo regaló ese chico, ¿verdad? – preguntó Ángela con una sonrisita – Thaerion…
- ¡La llave que abre la puerta a su corazón! Jajaja ¡Qué romántico! – bromeó Violeta.
- No…en realidad siempre ha estado conmigo. Mi abuela decía que pertenecía a mi madre.
- ¿Llegaste a conocerla? – preguntó Ángela, poniéndose más seria.
- Supongo…pero era muy pequeña cuando me abandonó y no la recuerdo apenas.
- ¿Te abandonó? – Violeta parecía muy sorprendida.
- Creo que sí, aunque mi abuela nunca me habló sobre ello. Y yo tampoco le hice demasiadas preguntas.
La conversación no duró mucho más, las dos decidieron no seguir ahondando en ese tema para no entristecerme, supongo. Aunque no era un tema que me apenase demasiado, la verdad.
Y después de arreglarnos y estar listas para la fiesta bajamos a la sala principal, donde habían colocado una mesa cuadrada en la que cabíamos las ocho personas que acudimos a la cena. El resto, amigos y familiares, llegarían después de las uvas para unirse a la fiesta de fin de año.
Los chicos estaban muy guapos con sus elegantes trajes de chaqueta. Hasta a Janne le habían hecho meterse en uno que parecía quedarle un poco pequeño. El pobre tenía unos brazos y hombros demasiado amplios para un traje normal y seguramente no habría dado tiempo de prepararle uno a su medida, y no parecía muy cómodo por su cara, aunque también podría ser por la aglomeración de gente.
Lande estaba como siempre en su salsa. Ese día había decidido darse un cambio de look radical, y debo admitir que me dejó sin palabras.
Siempre había pensado que era muy atractivo, tenía un rostro muy dulce y unos ojos verdes preciosos, pero con el pelo corto y afeitado sus rasgos se intensificaban aun más. Parecía un modelo de anuncio de perfume masculino.
- Así que tú eres Rosa, encantado. Tu prima me ha hablado mucho de ti, soy…
Lástima que fuese tan cortito, aun ni se había enterado que era todo una mentira para pasar desapercibida.
- Lande…pero si soy Al…
- ¿Ves Janne? – me interrumpió - Me conoce sin haberme visto, seguro que su prima le ha contado cosas maravillosas sobre mí.
Janne no contestó, rodó los ojos con un suspiro y negó con la cabeza. Yo aguanté la risa, y le seguí el juego para no chafarle las ilusiones.
- Oh sí...aunque Ángela tampoco se queda corta.
- ¿Ángela? – noté como se ruborizaba al escucharme y terminó de despejar mis sospechas - ¿qué te ha contado?
Fui un poco mala y decidí meter algo de cizaña entre ellos, sabía que ella le quería mucho pero que no se atrevía a dar el paso porque era un poco lerdo y tenía dificultades para mantener relaciones estables. Ella quería algo más serio, pero le daba miedo que saliese mal y terminase con su amistad.
- Nada malo no te preocupes.
“Idiota, inmaduro, informal, impuntual…” eran algunas de las palabras que esa misma tarde habían salido de su boca mientras nos vestíamos.
- Dice que eres encantador.
Y era cierto, aunque quizás había sacado la palabra de la frase “Es encantadoramente gilipollas” un poquito de contexto.
- Jejeje – giró la vista con una sonrisita autosuficiente y lanzó una miradita a Ángela, que fumaba un cigarrillo en la ventana contemplando las vistas de la ciudad mientras Violeta ultimaba los preparativos (era algo perfeccionista y todo debía estar en su sitio).
El brillo de su mirada me lo dijo todo, estaba colado por ella.
- Es una mujer estupenda – dije.
- Si… - contestó prácticamente ignorando mi presencia y la de Janne, que por cierto, se había enterado de todo y me miraba con gesto ceñudo.
Le guiñé el ojo y me despedí de ellos para seguir saludando al resto de invitados.
Gas no había acudido a la cena, ya que como era normal tenía que cumplir con su deber como padre y esposo y pasaba las fiestas de fin de año en compañía de su familia y la de su mujer. Pero había prometido pasarse luego con Jack y Sally, que ya eran adolescentes, para brindar con nosotros.
Giglio había acudido con su pareja, a la que me presentaron ese día y que también formaba parte de la Compañía. Se llamaba Nadia, y era una mujer de piel tostada y pelo negro preciosa. Me dijeron que pertenecía a una etnia de zíngaros del norte de Rusia.
Era una de las actrices de Shelüne, y había protagonizado junto a Giglio la película "Atrapados", donde se habían conocido y empezado a salir.
Hacían muy buena pareja, la verdad, y Giglio parecía muy enamorado de ella. Aunque lo cierto es que la fama de los italianos siempre había sido que son muy cariñosos, y a veces algo teatreros con las mujeres.
Y hablando de italianos…
También vino Francessco, al que me acerqué a saludar muy contenta de verlo y con el que me senté (o me sentaron) durante la cena.
- ¡Hola chica-barro! Te veo distinta…
- ¿Chica barro? – pregunté extrañada – ah ya, lo dices por la mascarilla.
- Si, menudo susto nos diste.
- Para susto el que me llevé yo, creía que me iba a quedar sin cara – contesté con una sonrisa.
- Habría sido gran pérdida – comentó casi sin darse cuenta de que acababa de hacerme cumplido, ya que cuando reparó en ello casi se atraganta con la comida.
Fue muy agradable estar con él, y resultaba divertido escucharle hablar sin cesar de películas que no había visto en mi vida pero que sonaban de maravilla o hacer chistes que sólo él, y cualquiera que se hubiese sacado la carrera informática, entendía.
- La programación es una carrera entre, por una parte ingenieros de software luchando para construir programas cada vez más grandes, mejores y a prueba de idiotas, y por la otra el universo intentando producir cada vez más grandes y mejores idiotas. Por ahora, gana el universo.
No pude evitar fijarme en la carita de Violeta y los codazos que le daba a la pobre Ángela cada vez que me reía de algún chiste de Fran o nos acercábamos para hablarnos al oído por culpa del ruido. Pero decidí no hacerle mucho caso y seguir disfrutando de la compañía como si nada, y la verdad es que él también parecía bastante a gusto y ni se enteraba de los cuchicheos de la pelirroja.
Pero tampoco podía culparla. Lande y Ángela estuvieron bastante unidos durante la cena...y supongo que yo era un poco culpable de que no tuviese con quién cotillear.
La pobre había quedado algo relegada a un segundo lugar habiéndose colocado en medio de dos parejas, por lo que no tenía mucho que hacer salvo tratar de captar la atención de su amiga de vez en cuando para no aburrirse.
Bobarie tampoco había podido venir porque iba a una de esas fiestas chics que tanto gustan a los diseñadores de moda y a la que acuden todo tipo de personalidades, y Janne…bueno, él estaba allí haciendo bulto (un elegante y magnífico bulto todo sea dicho), y ausente en su mundo espiritual.
La cena pasó bastante rápido, y antes de darme cuenta todos acabaron hablando de los nuevos propósitos para ese año antes de tomar las uvas.
El propósito de Ángela era ganar el “Puente de Oro” a la mejor directora, el de Violeta buscarse un novio rico y vivir del cuento. Lande se propuso hacer resurgir su grupo de sus cenizas y Giglio y su novia hacer un gran viaje por Europa. Janne y Francessco prefirieron ser más cautelosos y guardar la información para ellos mismos.
- ¿Y tú, Alice? – Preguntó Violeta con curiosidad - ¿qué te has propuesto para este año?
“Encontrarle…”
- Pues…seguir viva, que ya es algo – contesté en tono bromista.
Una gran contradicción teniendo en cuenta de que para hacerlo debía estar a salvo, y buscar un club abandonado que había pertenecido a un montón de vampiros no era precisamente la mejor manera…
Todos me miraron en silencio, y gracias que en ese momento empezaron los preparativos para las uvas todos nos olvidamos del tema.
(Más tarde)
Después de la cena y brindar por el año nuevo, pasamos al salón de actos, donde el grupo liderado por Lande tocó algunos temas para animar la fiesta que acababa de empezar. Era la primera vez que veía a los chicos en su salsa, y la verdad es que me sorprendió verlos allí tocando, sobre todo al serio de Janne.
Lande era quién hacía de voz y guitarra sustituyendo a su antiguo miembro, y lo hacía bastante bien.
Tocaron un tema que me encantó titulado “Living in a World Without You” y todo el mundo bailó animado por la música de Lightning.
Yo bailé los primeros temas con Ángela, Violeta y Nadia, y después las chicas se apartaron disimuladamente al ver acercarse a Francessco con un par de copas de Cacique con Coca Cola.
- ¿Te gusta el ron? – preguntó tendiéndome la copa.
- He bebido vino y champan, creo que por hoy he mezclado suficiente – contesté a gritos para que me oyese - Pero gracias.
La cogí igualmente, para tener algo entre las manos más que nada.
- No suenan nada mal, aunque la voz de Lande es demasiado aguda para mi gusto.
- Y tú seguro que serías un sustituto perfecto, ¿verdad? – contesté sonriendo de medio lado.
- Bueno, soy de los que cantan una canción completamente distinta a la que suena, eso no lo hace cualquiera…
- He conocido unas cuantas personas así – contesté divertida.
- Oye no me quites el mérito…- dijo haciéndose el dolido, para después cambiar el tono de su voz a uno más cortado – por cierto…no te lo he dicho antes, pero te queda muy bien ese vestido. Y pelirroja no estás nada mal…
Noté como me echaba una mirada de arriba abajo disimuladamente y empezaba a ponerse nervioso, tanto que al levantar la copa para beber se la echó por encima al chocar contra su nariz.
- ¡Merda! – Exclamó en italiano - ¡mannaggia all'orecchie der cammello svizzero!
No pude evitar reírme al escucharle.
El pobre estaba encendido por el sofocón. Le ofrecí un poco de mi bebida ya que no tenía agua cerca, y se la bebió casi de un trago.
Giglio, que había acabado de tocar hace unos minutos y acababa de ver la escenita se acercó para poner la guinda al pastel.
- Parece mentira que seamos familia…vaya forma de hacer cumplidos a una dama. Por cierto signora, estáis bellisima esta noche – y después de hacer una pequeña muestra de caballerosidad besando mi mano, volvió con su pareja dejando a su primo con un tic en la ceja y cara de circunstancia.
- No le hagas caso, además eso que has dicho en tu idioma no suena tan mal…- dije para intentar animarlo - ¿qué significa?
- Algo así como…me cago en los cascos del camello suizo – respondió en voz muy bajita.
Volví a reírme al escuchar la traducción, ¿de dónde sacaba esas maldiciones?
- Anda ¡deja de gruñir y sígueme!
El alcohol ya había hecho algo de efecto, así que decidí que sacarle a bailar un rato sería lo mejor para animarlo. Él me miró sorprendido y se dejó guiar hasta la pista, donde bailamos un par de temas horribles, cuya letra hablaba de una orgía con gasolina y de un perro pitbull.
Estuvimos riendo y bromeando mientras bailábamos hasta que a Violeta se le ocurrió la maravillosa idea de poner un tema lento.
La canción que eligió fue un clásico de Jeanette (“Porque te vas”), el tema de una película antigua que vi siendo una niña con mi abuela, llamada “Cría Cuervos”. No me acuerdo bien de ella, tan sólo de la escena de las dos niñas bailando con su hermano.
“Todas las promesas de mi amor se irán contigo…me olvidarás, me olvidarás…” Era parte de la letra.
Un tema precioso, pero que traía a mi mente demasiados recuerdos, y me volvieron a recordar lo que estaba a punto de hacer.
- Esto… ¿Quieres seguir bailando? – preguntó Francessco algo cortado, al ver que me había quedado parada.
Negué con la cabeza rápidamente.
- Creo que voy a sentarme un rato, estoy algo cansada… - dije dirigiéndome hacia uno de los sofás de la sala.
- Oh…vale – contestó siguiéndome con la mirada.
Fingir que no me encontraba bien y disculparme para ir a mi cuarto mientras ellos se quedaban abajo bebiendo y bailando era una buena estrategia para mi pequeña escapada. Así que decidí hacer uso de mis escasas pero útiles cualidades como actriz aficionada y tratar de convencer a las chicas de que debía irme pronto a dormir, y no quería que nadie me molestase.
Francessco vino enseguida con un vaso de agua y yo sonreí agradecida por el detalle. Era un chico encantador y muy atento, y gracias a él había disfrutado mucho de aquella velada, a pesar de no haber estado demasiado centrada durante la fiesta.
- ¿Estás mejor?
- Sí, sólo algo mareada pero nada que no arregle una buena cama.
En ese momento sonó una especie de pitido y noté como me vibraba el culo. Me levanté de un salto y vi que me había sentado en el pequeño bolso que Violeta me había dejado, a juego con el vestido.
Francessco me miró con cara rara.
- Tranquila, sólo es tu móvil.
- ¿Eh?
- Un mensaje, ¿no vas a mirarlo?
Abrí el bolso y vi que la luz del móvil parpadeaba, pero por mucho que le daba a la pantallita no había forma de que saliese el puñetero mensaje.
Esta vez fue él quien sonrió divertido al ver mi apuro, y tampoco le culpaba, seguro que no había visto antes a nadie tan torpe con la tecnología (al menos con menos de cincuenta años).
- ¿Quieres que te ayude?
- No sé cómo funciona este trasto…
- Ya lo veo – dijo cogiendo el móvil y tocando la pantalla con el dedo, enseguida su gesto cambió cuando sin querer leyó el contenido del mensaje.
- ¿Qué pone?
- Erm…es de Violeta…- murmuró, al parecer no muy seguro de querer que yo lo leyese.
- ¿Y qué dice?
Vi que hacía el amago de borrarlo, pero cambió de idea en el último momento y me tendió el móvil.
- Toma…
El contenido del mensaje era el siguiente:
“¡Deja de hacer el capullo y tíratelo! ¡Lo tienes a huevo! ¡Y disfruta mujer, que es año nuevo! (Por cierto Fran, si lees tú el mensaje aplícate el cuento majo…que pareces tonto)”
- Ummmm…voy a por más agua – dijo en un tono de voz más bajito y revolviéndose el pelo.
Asentí, y cuando se dio la vuelta lancé una mirada asesina a Violeta, que saludaba desde la barra con una sonrisilla traviesa y haciendo un curioso gesto con las manos.
“La mato” pensé. Pero ya lo haría mañana.
Francessco fue al baño y no volvió, y tampoco esperaba que lo hiciese después del mal trago que habíamos pasado en un momento. Y Violeta tuvo que aceptar que yo me fuese a mi cuarto debido a una mala digestión mezclada con una generosa ingesta de alcohol nada recomendada por los médicos (aunque en realidad no había bebido tanto y me encontraba perfectamente).
Eran casi las dos de la madrugada y Ángela y Lande habían desaparecido "misteriosamente" de la fiesta. Janne hacía poco que se había ido a dormir y el resto de invitados ya estaban lo suficientemente borrachos como para no enterarse si faltaba alguien más.
Así que decidí que era el momento perfecto para escapar.
Me sentía nerviosa pero muy animada, seguramente por culpa del vino que seguía haciendo efecto. Y después de ir a mi cuarto y ponerme un abrigo largo de color negro por encima, decidí salir trepando por la ventana, como tantas veces antes había hecho en casa cuando era niña.
Claro que entonces no llevaba taconazos, ni tampoco un vestido de quinientos dólares encima.
(Siguiente capítulo)
(Comentario sobre este capítulo)
(Capítulo anterior)
(Siguiente capítulo)
(Comentario sobre este capítulo)
(Capítulo anterior)
PERSONAJE: Violeta
Tema Musical: Single Ladies (Beyoncé)
“Si te he visto no me acuerdo”
Rasgos Generales:
Nombre completo: Violeta Lessen
Edad: 31
Raza: Humana
Origen: Bridgeport
Signo: Aries
Color: Rojo
Música: Pop y Soul
Comida favorita: Chocolate.
Trabajo: Musa de Shelüne
Aparece en… La vida entre artistas (Introducción de la segunda temporada)
Familia: Jon Lessen (abuelo)
Rasgos físicos:
Altura: 1, 55
Peso: 55 Kg
Ojos: Violetas
Cabello: Rojo
Detalles: Violeta es una mujer con un precioso cuerpo redondeado y curvas femeninas, es pelirroja natural, aunque suele tintar su pelo de un rojo más intenso y no tan anaranjado. Tiene pecas por todo el cuerpo incluido el rostro.
Rasgos de personalidad:
Coqueta: A Violeta le encanta presumir y estar divina a todas horas, es de las que se maquillan hasta para ir a comprar el pan. Sabe ganarse a los chicos y no sólo con su cuerpo, sino gracias a su alegre y extrovertida personalidad.
Cotorra: Una de las cosas que más llaman la atención de ella cuando la conoces es que no calla, le encanta hablar de todo y con todo el mundo y a la gente normalmente le suele gustar escucharla, ya que es de las personas que siempre dicen lo que quieres oír.
Perfeccionista: Violeta es muy meticulosa y si algo no soporta es que las cosas no estén como a ella le gustan, es decir, perfectas. Suele pasar más tiempo del necesario haciendo cosas que otros ignorarían y cuidando los detalles de todo lo que le rodea. Y aunque nadie repare en ellos luego ella se siente bien orgullosa consigo misma.
Pulcra: Limpia y amante del orden de una forma casi enfermiza. Siempre está regañando a Ángela por ser tan desordenada y limpiando las cosas que todo el mundo deja por ahí tiradas. El resto de miembros de la compañía le tienen prohibido el acceso a sus cuartos sin estar ellos presentes porque se puede pasar horas cambiando las cosas de sitio sin que ellos se den cuenta.
Teatral: Como buena actriz que es sabe qué decir y cómo hacerlo en el momento oportuno, y sabe adaptarse a los papeles de sus personajes a la perfección, tanto en la vida real como en su trabajo. A veces puede llegar a ser bastante cuentista, pero es difícil saber si miente o no porque lo hace de maravilla.
Cualidad especial: Ninguna especial, es humana 100%
Le gusta: Pasar el tiempo con sus amigas tomando algo, yendo de compras, maquillándose…en general estar siempre bien acompañada y cuidar de sus amistades. Le encanta divertirse y estar siempre en movimiento. Llevar tacones e ir siempre bien arreglada. Le chiflan las comedias amorosas y los musicales, y como no, el chocolate, que es su mayor vicio.
Odia: El desorden, no aguanta ver que algo no está en su sitio y siempre va detrás de todo el mundo arreglando las cosas. No le gusta ver a alguien triste, y siempre intentará hacer lo posible por animarlo. No le gusta nada el tabaco y le molesta que la gente fume cerca de ella y la peste que deja el humo en los muebles y la ropa. Le desagradan los animales que sueltan pelos y arañan los muebles y odia que el chocolate engorde tanto.
Defectos: Es muuuuy tiquismiquis y aunque normalmente siempre está de buen humor, cuando las cosas hacen “bum” ella explota de tal modo que asusta hasta al miedo. Puede llegar a ser bastante feminista cuando quiere y tiene un concepto demasiado generalizado sobre los hombres. No calla ni debajo del agua y es algo hiperactiva a veces.
Virtudes: Tiene una labia increíble y un gran magnetismo, a la gente le suele gustar estar con ella y tiene contactos por todos sitios lo cual siempre es muy útil. Es una mujer muy alegre y divertida y sabe cómo animar a todo el mundo.
BIOGRAFÍA:
Pasado:
Violeta nació en Bridgeport, pero toda su familia viene de Riverview, el lugar donde su abuelo Jon Lessen se hizo famoso como cantante de rock.
Siempre destacó por ser una persona creativa y una gran actriz, y fue su propio abuelo el que la animó a unirse a la compañía de teatro local. Allí conoció a Ángela cuando ambas tenían dieciséis años, y aunque tomaron caminos artísticos distintos, Ángela como directora y Violeta como actriz, siempre estuvieron muy unidas y se complementaron de maravilla.
A los veinte años tuvieron que separarse ya que Ángela fue a estudiar fuera, y durante ese tiempo trabajó como dependienta en varias tiendas de moda y fue conociendo a gente de todas las clases y todo el mundo. Al final, y gracias a sus contactos, terminó trabajando para un famoso diseñador de Bridgeport: Bobarie L´Enfant. Y cuando Ángela volvió con sus estudios terminados las tres decidieron unirse para crear la Compañía Shelüne.
Presente:
Violeta es ahora la segunda Musa de una de las compañías de artistas más famosas de Bridgeport, y su trabajo como actriz va viento en popa, aunque aún no ha hecho papeles que la hayan catapultado a la fama si que empieza a ganarse renombre en la ciudad y de vez en cuando le llegan invitaciones de algún que otro famoso.
Pero aunque en el campo profesional las cosas le vayan muy bien, lo cierto es que no ha tenido tanta suerte con el emocional, ya que sus relaciones no han durado demasiado.
Ha tenido muchos novios, pero ha sufrido bastante por culpa del amor y por ese motivo ahora es algo recelosa a la hora de buscar pareja y prefiere los líos de una noche. Su relación más larga fue con Kai Leiko, un actor aficionado que la dejó para liarse con una famosa cantante pop llamada Lola Belle, bastantes años mayor que él y con un hijo adoptivo.
Le costó mucho reponerse a la ruptura, pero gracias a la compañía de Bobarie y Ángela ha logrado pasar página, aunque cuando ve a Leiko salir en la tele o a su novia tienen que esconder los huevos de la nevera para que no ponga perdida la sala de estar (lo bueno es que luego es ella la que limpia).
CURIOSIDADES:
Si fuese real se parecería a…Bryce Dallas Howard
La actriz de “El Bosque (The Village)”, sobre todo cuando está más rellenita y tiene la cara más redondeada. Una actriz que siempre me ha parecido preciosa y creo que se parece mucho a la visión que tengo de ella.
Voz del personaje: La voz de Violeta la imagino como la de la actriz de doblaje Elena Palacios. Aquí os dejo un ejemplo que va de maravilla con su personalidad (creo que también es la voz de Alice Cullen xD)
Fuentes de inspiración:
Mirwen de Vyrl (dibujante de Deviant Art)
Tanto Ángela como Violeta están sacadas de esta imagen, y prácticamente la idea de meter la compañía Shelüne y las tres Musas vino a través de ella.
La chica rubia siempre me recordó muchísimo a Alidaen y quise crear a sus dos compañeras basándome en la imagen, por lo que tuve que hacer a la chica morena y la pelirroja.
La personalidad de Violeta prácticamente surgió sobre la marcha mientras interpretaba al personaje en un juego de rol.
Alice Cullen:
Violeta se parece bastante al personaje de Alice de la saga Crepúsculo y aunque no está inspirado en ella si que tiene rasgos muy parecidos. Es alegre, vital y siempre lleva a Bella (o en este caso a su tocaya) por donde quiere y sirve como foco de luz a los que la rodean gracias a su optimismo.
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