martes, 6 de marzo de 2012

CAPÍTULO XII: Moneda de cambio I

(Leer primero RELATO: Vuelta al Hogar II)

(PRIMERA PARTE)

(Bridgeport – 4 de Enero)

-          Tanya…Theran…Rethan…- repetí aquellos nombres para mí mismo, observando las minúsculas gotas de agua que caían sobre el lavabo – Laremion…


Mi apellido… ¿verdad?

-          Lobo - dije de pronto.

Él me había dicho que mi padre era quién había estado buscando a Alidaen, quién había enviado a ese asesino ¿sería cierto?

¿Eso quería decir que estaba también en Bridgeport? ¿Qué sabía que ella era una dalariel?

Lo cierto es que todo encajaba, conocía bien el odio que sentían los Vanar hacia la raza de la luz. ¿Pero porque tanto empeño en buscarla a ella precisamente?


Lobo parecía conocerlo, quizás sabía cosas que pudiesen ayudarme a descubrir su paradero. Tenía que encontrar a mi padre, por mucho rencor que sintiese hacia él. Había que ser un necio para no darse cuenta que oír su nombre me provocaba bastante incomodidad.

Pero él había desaparecido, y sólo había una persona que sabía donde se encontraba (que supiese). Lobo, y para llegar a él antes tenía que…

-          Supongo que cada vez tienes más motivos para ir a ver a Serpiente – me dije en el espejo.



-          Miuuu – Shiva a veces me contestaba, supongo que para que no me sintiese tan imbécil hablando sólo.

-          Si…ya sé…es un capullo – le dije, como si me entendiese.

Se puso a dar vueltas alrededor mío, reclamando atención frotándose contra mis piernas. Solía ser bastante independiente y pasar incluso de mí, pero al igual que yo de vez en cuando necesitaba un poco de atención.

-          Pero tú eres encantadora ¿verdad?


Ella contestó con un suave ronroneo y lamió mi nariz con aquella lengua rasposa que olía a pescado.

-          ¿Ya has vuelto a bajar al basurero? – suspiré dejándola en el suelo – pues ya sabes lo que te toca ¿verdad?

Lo supo en cuanto me vio abrir el grifo de la bañera, y como la tenía bien acostumbrada se sentó a esperar que preparase su baño de espuma mirándome fijamente.


Le encantaba que la bañase y jugar con la espuma, la mayoría de las veces acababa tan embadurnado de agua y jabón como ella, pero era de los pocos momentos que disfrutaba en compañía de otro ser. Se podía decir que era mi mejor amiga, de hecho…era la única que tenía.


-          Eres una buena chica, hoy te estás portando muy bien.

Aunque a ella eso no creo que le importase demasiado. Era bastante posesiva, y no solía reaccionar demasiado bien con las mujeres que llevaba a casa. La mayoría solía llevarse un recuerdo suyo cada vez que venían.

-          Lástima que no pueda presentarte a Alidaen, ella si te caería bien – le dije mientras le secaba el pelo y la cepillaba.

Hizo un sonido muy parecido a un resoplido humano a modo de respuesta, dejándome muy claro que no le apetecía nada conocer a otra de mis conquistas.


-          No es cómo las demás, estoy seguro de que te gustaría tanto como a mí.

Bueno…esperaba que no. Me gustaba demasiado.

Después de asearla fuimos a la planta baja, y me acerqué hasta la cocina para ver que una vez más se me había olvidado rellenarle el bol de comida. Con razón se había vuelto a escapar para ir al basurero, a saber cuánto tiempo llevaba la pobre sin comer.

-          Joder, soy un desastre como dueño. Lo siento pequeña, te prometo que te recompensaré por ello.

Lo que no sabía era cómo se la apañaba siempre para entrar y salir con esa facilidad. Vivía en el ático de uno de los edificios más altos de la ciudad, exactamente en la planta número cincuenta y dos. Y no era de las personas que solían dejar la puerta abierta cuando salían a tirar la basura.

Pero supongo que Shiva al igual que yo tenía sus secretos, y no pensaba compartirlos conmigo.

-          En fin…vamos a ver si hay algo de comer. El pienso se acabó la semana pasada pero igual queda alguna lata de paté.

Nada. Abrí la nevera y comprobé que estaba casi tan vacía como mi cuenta bancaria después de meses sin cobrar un sueldo en condiciones. Si seguía así tendría que acabar dejando mi ático, era demasiado caro para mantenerlo sin trabajar.

O intentar encontrar curro en otro sitio como las personas normales. Claro que yo muy normal no era ¿y a qué podía dedicarme si lo único que sabía era matar y tocar la guitarra y esto último no me daba mucho dinero?

Shiva daba vueltas a mí alrededor, controlando mis movimientos y jugando con los dedos de mis pies.

-          Vale, es hora de ir a ver que encuentro, y de paso comprar el desayuno.

Como tenía tiempo libre de sobra hasta que anocheciese, decidí ir a hacer unas compras al supermercado más cercano.


Me di una ducha rápida y bajé por las escaleras para hacer tiempo y algo de ejercicio de paso, y caminé hasta el centro parándome a mirar si había alguna oferta de trabajo colgada en algún escaparate.


Llegué hasta una tienda de discos de segunda mano e instrumentos, y me fijé en los carteles que había en el tablón de anuncios, mientras escuchaba de fondo la voz de un cliente charlando amistosamente con el dependiente.


-          Acaba de llegar un Fender fabricado en el año 86, el sonido es impecable, ya no se hacen amplis como los de antes.

-          ¡No me jodas! – exclamó el chico, entusiasmado - ¿Y cuánto cuesta?

-          Una ganga, novecientos.

-          ¿Novecientos napos? ¿Y de donde saco yo tanto dinero?

-          Puedes pagarlo a plazos, ya lo sabes, hay confianza.

-          Confianza si, pero lo que no hay es dinero.


La voz del chico me sonaba bastante, así que después e echar un vistazo a un montón de ofertas para grupos que no me interesaban en absoluto me fijé en los dos del mostrador.


Al principio no lo reconocí porque llevaba el pelo mucho más corto, pero al poco me di cuenta de que era el rubio de las rastas que había visto en el Horny Shark, y que supuestamente conocía al hombre que había protegido a Alidaen en dos ocasiones.


Di una vuelta por la tienda, echando un vistazo a una preciosa Stratocaster negra y blanca, mientras escuchaba a los dos hablar de amplificadores y pensaba qué hacer para acallar la vocecita de mi conciencia que me pedía a gritos que saliese de allí y no me mezclase con nada que tuviese que ver con ella.

“Si evitas la tentación evitarás el peligro, aún no estás preparado”

-          ¿Puedo ayudarte en algo?


El dependiente y el chico de las rastas (inexistentes) repararon en mi presencia al cabo de unos minutos.

“Mierda, me vio, espero que no me reconozca”

Después de todo sólo me había visto en un concierto y seguro que estaba bastante borracho para acordarse.

-          ¡Ala! ¡Tú eres Valo! – exclamó enseguida.

“Venga…no me jodas...”

-          Ey…- saludé sin ganas.

-          ¿Valo? – preguntó el dependiente - ¿El cantante ese que triunfa tanto con las tías?

¿Por qué tenían que reconocerme justo ahora? Joder, no lo habían hecho nunca…era la primera vez que mi nombre, o más bien mi apodo, sonaba seguido de la palabra triunfo en una misma frase.


¿Debería alegrarme?

-          ¡Que casualidad! – exclamó el rubio con una gran sonrisa – oye acércate, tenía ganas de conocerte en persona.

-          La verdad es que tengo algo de prisa y…- comencé a decir señalando con el pulgar hacia fuera.

-          Venga hombre – insistió haciendo gestos para que me acercase.

No le costó mucho convencerme…


-          Hola – dije.

-          ¡Hola! – parecía muy contento, aunque daba la sensación de ser de éstas personas que están en un estado permanente de estúpida felicidad – me alegra poder conocerte al fin en persona, he estado en un par de conciertos tuyos, me gusta tu estilo.

El chico parecía bastante majo, pero no era del tipo de personas que encajaban en el perfil de posibles fans de un solista amargado como yo.

-          Gracias – dije, sin saber muy bien si añadir algo más.

-          Me llamo Lande – me tendió la mano.


-          Arian – contesté estrechándosela – encantado.

-          Si quieres mi opinión, yo creo que el sonido de las Gibson es mucho más potente – supongo que me había visto mirar guitarras y pensaba que estaba interesado en cambiar la mía.

Ni pensarlo, había sido mi primer capricho trabajando para las Sombras, y me había costado casi tanto como mi moto.

No se fabricaban guitarras como aquella, era…especial, por decirlo de algún modo. Y no la había conseguido en una tienda normal.

-          Es difícil elegir entre ellas, pero de momento voy bien servido.

-          Bueno, la tuya no estaba nada mal, no la conocía. Suena a acústica pero tiene un estilo muy moderno ¿un modelo japonés quizás?


Un modelo vanarian mejor dicho. No era acústica ni eléctrica, aunque podía sonar como ambas.

-          Es una reliquia familiar.

-          Tienes que enseñármela algún día.

¿Y porque? Quise preguntar ¿Es que acaso íbamos a volver a vernos? Pero supongo que habría sonado bastante borde…

-          Claro, cuando quieras – dije.


¿Qué estaba haciendo? NO debía socializar con él, ni con nadie que tuviese algo que ver con ella.

-          ¡Genial! Oye estaba pensando que quizás te apetecía acompañarme a…

-          Imposible – le corté rápidamente y me sentí bastante mal después de ver su gesto desilusionado, cosa rara la verdad (¿Por qué debería importarme?) – es que tengo algo de prisa – intenté explicarme – tengo que hacer unas compras y ya llego algo tarde.


Una sonrisa despreocupada iluminó su cara, y al fijarme más de cerca en sus rasgos vi como bajo la mata de cabello dorado asomaba la punta de unas orejas afiladas como las de Alidaen. Lo cual me hizo sentir aun más curiosidad hacia ese chico.

-          No te preocupes. Toma- dijo, tendiéndome una tarjeta arrugada que guardaba en el bolsillo trasero de su pantalón – aquí tienes mi móvil, y la dirección de la Compañía en la que trabajo, por si te interesa pasarte algún día y hacer una prueba.

Eché un rápido vistazo a la tarjeta.

-          Si…ya sé que es bastante femenina, pero es lo que tiene que se encargue del diseño Violeta.

Ni me fijé en ella, sólo tenía ojos para el nombre.

-          ¿Shelüne? – pregunté notando el tono sorprendido de mi voz.

-          Sep – contestó - ¿La conoces, no? Es la mejor de la ciudad.

No había oído hablar nunca de esa compañía, pero su nombre me resultaba muy familiar…de hecho demasiado.

Era el nombre del continente vanarian.

¿Pero porque una compañía de artistas de Bridgeport tenía el nombre del lado este y oscuro de Édora?¿Simple casualidad?

-          Me suena…- fue lo único que dije.

-          Estupendo, pues espero verte otro día.

-          Claro – contesté, despidiéndome con la mano y guardando la tarjeta en el bolsillo interior de mi cazadora – Hasta otro día, un placer.

-          ¡Lo mismo digo! ¡Cuídate tío!

-          ¡Hasta otra! – grito el dependiente.

Salí por la puerta y aligeré el paso, pensando confuso en todas las casualidades y pistas sobre mi pasado que a lo largo de los últimos meses había ido encontrando.


La Compañía Shelüne…volví a echar un vistazo a la tarjeta, y vi algo que en un principio no me llamó la atención por estar tan centrado en el significado de ese nombre.

Las iniciales habían sido grabadas a propósito para que pareciesen una C y una S, pero en realidad eran dos caracteres antiguos, dos runas que formaban parte del lenguaje arcano, usado por brujos y en algunas ocasiones también por los vampiros, demonios y demás criaturas sobrenaturales.

-          Perfecto – dije con media sonrisa.

lunes, 5 de marzo de 2012

PERSONAJE: Ángela

Tema Musical: In Passing (Indica)

"Todos estamos de paso"


Rasgos Generales:

Nombre completo: Ángela Salvatore
Edad: 31 años
Raza: Humana
Origen: Champs Les Sims
Signo: Sagitario
Color: Negro
Música: Francesa
Comida favorita: Falafel
Trabajo: Musa de Shelüne (Directora de cine)
Aparece por primera vez en… Despertar (Capítulo IX Primera Temporada)
Familia: Aline Dubois (madre), Carlo Salvatore (padre), hermanas ¿?

Rasgos físicos:

Altura: 1,70 m.
Peso: 52 Kg.
Ojos: Castaños
Cabello: Negro
Detalles: Ángela tiene una constitución bastante débil a simple vista, es de éstas personas que da igual lo que coman porque son tan activas que todo lo queman, y está excesivamente delgada. No tiene tatuajes ni piercings que llamen la atención, aunque tiene la marca de unos minúsculos agujeritos en nariz, labios y orejas, así que posiblemente los llevase hace años. Ángela se mueve con mucha calma y elegancia y suele ir siempre vestida de negro y no demasiado maquillada, a lo sumo se echa algo de rímel y sombra negra o gris y brillo en los labios. Casi siempre tiene un gesto serio dibujado en el rostro, que se vuelve algo amargo y triste en ciertas ocasiones.

Rasgos de personalidad:

Adicta al trabajo: Lo que más llena a Ángela y la mantiene ocupada es su trabajo, al que se dedica en cuerpo y alma. No le importa en absoluto pasar más horas de las recomendadas dedicada a trabajar y tiende a dejar un poco de lado las relaciones sociales por culpa de éste. Lleva años sin disfrutar de unas buenas vacaciones, pero es algo que no le quita el sueño.

Sin sentido del humor: A simple vista puede parecer demasiado seria y con un sentido del humor más bien nulo, no suele bromear y no siempre encaja demasiado bien las bromas de los demás.

Buena: Tiene un gran corazón y no duda en ayudar a los más necesitados, motivo por el cual decidió fundar la Compañía realmente, ya que lo que desea es poder dar una oportunidad a las personas socialmente discriminadas y “distintas”, por decirlo de algún modo.

Artística: Ángela adora el arte y disfruta como nadie intentando compartir con todo el mundo su pasión. Lo que mejor se le da es escribir los guiones de sus películas y bailar, antes era profesora de danza pero ya apenas tiene tiempo para dedicarse a ello, por lo que anda buscando una sustituta.

Desafortunada: Ángela tiende a sufrir depresiones y bajones de ánimo a menudo debido a un episodio de su vida que aun no ha superado. En esos momentos suele encerrarse en sí misma o dedicarse más tiempo del necesario a su trabajo, y no suele hablar con nadie. Aunque últimamente hace uso de medicamentos para que pasen cuanto antes y no le den con tanta frecuencia.

Cualidad especial: Ninguna en especial, es humana 100%

Le gusta: Su trabajo es lo que más le gusta, aunque tiene algunos pequeños vicios como el café y el tabaco negro.

Odia: No poder superar la pérdida y que los recuerdos de su pasado afecten a su trabajo. Odia un lugar en concreto, del que ni siquiera quiere oír hablar.

Defectos: Sus constantes depresiones afectan mucho a su humor y a veces puede pagarlo con las personas que intentan ayudarla. Tiene algo de mal genio y puede parecer demasiado seria. Es muy desordenada y algo despistada a veces. Sufre migrañas bastante a menudo, que suelen coincidir con sus depresiones. 

Virtudes: Es una persona muy responsable y amable con los suyos, y una gran amiga. Tiene bastante mano con la cocina, sobre todo haciendo dulces, aunque se lo tiene bastante callado. Es una persona muy práctica y nada materialista, y tiene un gran corazón, siempre intenta ayudar a las personas que más lo necesitan.

BIOGRAFÍA:

Pasado:

Ángela nació en un pequeño pueblo de la costa francesa llamado Champ Les Sims. Aunque apenas tiene recuerdos de su época en Francia, pues su madre y ella se mudaron a Bridgeport cuando tenía cinco años.

Fue el fruto de un tórrido y breve romance entre Aline Dubois, una conocida actriz por aquel entonces en su país, y un director italiano para el que trabajó en una de sus películas. En aquella época no conoció a su padre, ya que él estaba casado y no quiso reconocerla como su hija.

Creció viendo pasar por sus vidas a todo tipo de hombres que por una cosa u otra siempre acababan dejando a su madre deprimida y sin ganas de nada, hasta que a los cinco años Aline conoció al que según ella sería el hombre de su vida: Robert Redfox, un supuesto actor de Bridgeport que prometió ayudarla a ganar fama en la ciudad de las estrellas.

Aline, que no es que fuese espabilada y era bastante enamoradiza, le creyó e hizo las maletas enseguida, mudándose con él y su hija a un ático que tuvo que pagar con sus ahorros porque su marido no tenía demasiado dinero (aunque si mucha cara dura).

En menos de un año Aline volvió a quedarse embarazada, dando a Ángela – que por aquel entonces tendría seis años – dos hermanas.

Pero los sueños de Aline no llegaron nunca a cumplirse, y su carrera como actriz, que en Francia le permitía llevar un ritmo de vida medianamente alto, en Bridgeport se fue a la basura. Apenas pudo mantener el alto nivel de vida que llevaba con su esposo, y no tardó en gastarse los ahorros de su familia dejando a Ángela (la única de la familia que mostraba interés por continuar sus estudios más allá del instituto) sin la posibilidad de forjarse un futuro.

Las frustraciones de su madre afectaron bastante al carácter de su hija mayor, que tuvo que cargar con más responsabilidades de las adecuadas para una chica de su edad para cuidar de sus hermanas mientras sus padres estaban de fiesta (teóricamente para ganar fama e introducirse en el mundillo). A los quince años comenzó a compaginar sus estudios con trabajos a tiempo parcial para ayudar a su madre económicamente y a los dieciséis conoció a Violeta, con la que forjó una estrecha amistad enseguida, a pesar de sus diferencias.

Siempre estuvo muy interesada por el mundo del cine, pero realmente no habría podido cumplir su sueño como directora si no llega a ser por su padre biológico, al que conoció cuando éste viajó a Bridgeport para rodar una película y contrató como extras a varios estudiantes de teatro, entre los que estuvieron Violeta y ella gracias al enchufe de los Lessen.

Durante el rodaje conoció a su padre, y aunque al principio los dos eran reacios a estrechar lazos, cuando Carlo Salvatore vio el talento de su propia hija, tan parecida a él, no pudo evitar sentirse conmovido y le ofreció un regalo que Ángela no pudo desaprovechar: la posibilidad de acceder en una de las mejores facultades en Italia y seguir sus pasos como directora y guionista.

Aunque le costó decidirse al principio, sobre todo por el miedo a dejar a sus hermanas solas con unos padres irresponsables que se pasaban el día peleando y bebiendo, al final decidió seguir los consejos de su padre y tratar de forjarse un buen porvenir para algún día poder ofrecer algo mejor a sus hermanas.

A los diecinueve años marchó a Italia y durante un año vivió con su padre, pero la preocupación por su familia (se enteró de que Robert había empezado a pegar a su madre y amenazar a sus hermanas) la hizo volver a Bridgeport enseguida, donde aun así continuó con sus estudios gracias a la ayuda de Carlo, que finalmente la reconoció como su hija e intentó ayudarla en todo lo posible.

Los años siguientes a su partida de Italia fueron bastante duros, y Ángela no suele hablar de ellos, de hecho ni siquiera Violeta supo que había vuelto a Bridgeport antes de acabar sus estudios hasta varios años después.

Presente:

Los dos años anteriores a la fundación de Shelüne, Ángela conoció a gran parte de los artistas que hoy trabajan para la Compañía, con los que fue asociándose para cumplir su sueño, que no sólo consistía en llegar algún día a ser directora de cine, sino también en dar trabajo y ayudar a personas socialmente discriminadas y con un don para el arte, fuese cual fuese.

De este modo a los veinticinco, y ya con Violeta a su lado, decidió crear la Compañía Shelüne y dedicarse en cuerpo y alma a su trabajo, en el que suele apoyarse cuando los recuerdos del pasado vuelven a jugarle malas pasadas.

Actualmente la carrera profesional de Ángela y el éxito de la Compañía van en aumento, y en muy pocos años se ha convertido en una de las más importantes asociaciones para artistas. Ángela ha cambiado su apellido a Salvatore y su padre Carlo se ha convertido en un pilar muy importante en su vida, siendo actualmente uno de los mecenas más importantes de Shelüne, junto el reconocido diseñador de moda Bobarie D’Enfant y el cantante de rock John Lessen (abuelo de Violeta).

De su pasado no suele hablar nunca, pero aquellos que la conocen saben que éste ha influido bastante negativamente en su estado de ánimo, el cual se ha vuelto algo amargo y tiende a caer en forma de fuertes depresiones que debe tratar con medicamentos.

De sus relaciones apenas suele hablar, y aunque conoció a muchos chicos en el instituto y la universidad, siempre ha dicho que no tenía tiempo para dedicarse a intentar forjar una relación seria. Actualmente mantiene una “amistad con derecho a roce” con Lande, guitarrista que trabaja con ella en la Compañía.

CURIOSIDADES:

Voz del personaje:


Es la voz de la prota de Underworld, aquí os dejo un trailer para que os hagáis una idea:
Si fuese real sería cómo…

Cristina Scabbia (cantante de Lacuna Coil):

Más que en sus rasgos (que también se dan un aire) me recuerda mucho al estilo de Scabbia, aunque ahora es mucho más “pija” vistiendo y seria, antes usaba ropa más rockera con algunos tintes góticos.  Actualmente sería algo así cuando se arregla:


Fuentes de inspiración y origen del personaje:

Elwen de Vyrl (Deviant Art)

Al igual que Violeta, el personaje de Ángela está sacado de éste dibujo, que fue el que me dio la idea de crear a las tres Musas de Shelüne. Ángela representa el lado práctico y más responsable de las tres, y al igual que Alidaen y Violeta fue uno de los muchos personajes que interpreté en el Aion.

Aquí os dejo una imagen de las Musas juntas, fue la única vez que me atreví a entrar al juego con tres cuentas a la vez y rolearlas a todas xDDDD (no sé ni como me dejó entrar el juego tres veces).

(Me resulta raro ver a Ali como la más provocativa de todas, pero en este juego era la más alocada e impredecible de las tres)

jueves, 1 de marzo de 2012

¡Thaerion existe!

Y se llama Nicholas Rogers *.*


PD: Este va a su ficha de cabeza...

ÍNDICE: Relatos

Los relatos de la serie van aparte de la historia principal y pueden o no ser leídos, pero están estrechamente ligados con el pasado de los personajes y es interesante echarles un vistazo para enterarse de detalles interesantes y pistas que quizás puedan pasar desapercibidas si no se leen.

No mantienen ningún orden específico (salvo lo que correspondan a una misma historia) y pueden leerse cuando se quiera.

De momento los relatos que hay son los siguientes:

- CUENTO PARA DORMIR - 
(Relato Corto)

Una pequeña introducción a modo de cuento en el que Fionah explica su origen a su nieta Alidaen.


- MARCADO Y MALDITO - 
(Relato Largo)

Trama: Según la profecía "El tercer hijo nacido con sangre Laremion traerá la oscuridad al mundo de Édora", ahora Rethan debe decidir si acabar con la maldición de una vez por todas o cumplir la promesa que le hizo a su esposa Erailne.

Este relato trata del nacimiento de Thaerion y da algún que otro dato sobre el origen de su maldición. Habla con más profundidad de su familia, los Laremion, y la reacción de sus progénitores desde que supieron que iba a nacer aquel que porta la sangre del Maldito en sus venas.








- GOLPES DEL DESTINO - 
(Relato Largo)

Este relato habla sobre el origen del amor surgido entre los protagonistas, pero también explica algunos de los sucesos más importantes que marcaron la vida de ambos, "golpes del destino" que fueron forjando su personalidad a lo largo de los años. Los relatos comienzan durante la niñez y acaban en la adolescencia, enlazándose al final con el prólogo de la historia principal.























- VUELTA AL HOGAR -
(Fragmentos sueltos)

Estos relatos son recuerdos de Thaerion que se irán enlazando con los capítulos de la serie normales, así que es mejor leerlos cuando el capítulo lo indique para evitar líos. Son fragmentos de su memoria perdida, y que transportan al personaje a su lugar de origen: Édora. Así iremos descubriendo más detalles sobre su pasado, en concreto sobre los años que pasó en su mundo alejado de Alidaen.









- BOCETOS -

Historias de otros personajes narradas por sus protagonistas a lo largo de la trama principal. Suelen ir unidos directamente a un capítulo y enlazados a partir de éste, pero dejo aquí los enlaces por si os apetece leerlos sueltos.



- EXTRAÑAS COMPAÑÍAS -

Relatos eróticos cuyos protagonistas forman parte de la historia principal pero de forma más secundaria. En ellos, los personajes quedan retratados de una forma más íntima y personal. La mayoría están escritos en tercera persona, desde el punto de vista de uno de los personajes.

Contienen escenas sexuales y lenguaje adulto, por lo que no son recomendados para todos los públicos. No contienen detalles importantes relacionados con la trama principal, por lo que su lectura es completamente opcional.

Cada relato estará íntimamente relacionado con la personalidad y los gustos sexuales de sus protagonistas, por lo que la temática irá variando, aunque la esencia siempre es la misma (¡a frungir se ha dicho!)